Las nuevas tecnologías revolucionan los procesos logísticos

La llegada de avances tecnológicos, como los drones o los robots, ha alterado sin remisión la actividad de los centros logísticos y empresas de transporte en las entregas domiciliarias, cada vez más precisas, inteligentes y sostenibles.

Desde hace tiempo, la tecnología es fiel compañera del sector logístico, especialmente en ámbitos como el de la distribución urbana.

Los operadores trabajan constantemente en el desarrollo de nuevos avances que les permitan mejorar la gestión de los almacenes y las entregas de última milla, con la vista puesta en los drones, la robótica, la inteligencia artificial y la propulsión eléctrica, entre otros.

Según un estudio de PwC, un 34% de los empleos del sector de la logística y el transporte podrían desaparecer de cara a 2030, como resultado de la robotización y automatización de los procesos. La cifra parece muy elevada, pero también lo es el número de desarrollos tecnológicos que llegan cada poco tiempo para hacer la vida más fácil a los operadores.

En Suiza, por ejemplo, Swiss Post ha estado probando la implantación de robots capaces de realizar la entrega del pedido al cliente con la presencia de un supervisor, y en Estados Unidos, Geodis ha lanzado un sistema de ‘picking’ mediante robots autónomos que pueden recoger hasta el 80% de los artículos en el almacén, evitando este esfuerzo físico a los trabajadores.

Los usos de la robótica son cada vez mayores, tanto en el almacén como en las propias tiendas y en las entregas.

Otro gigante de la logística, DHL, ha empezado a utilizar robots en algunos de sus almacenes para ayudar a los operarios en tareas de producción y almacenaje, aunque sin duda, el que más ha sorprendido ha sido su robot eléctrico autopropulsado PostBot, que de momento utiliza para acompañar a carteros locales alemanes en sus rutas portando su material.

Sin irse tan lejos, Zara, que se mantiene a la vanguardia en el ámbito logístico, ya está probando en La Coruña un sistema de entrega de pedidos de e-commerce en tienda con un robot.

También los que actúan como asistentes para la compra parecen estar popularizándose con el tiempo, como por ejemplo Chip1, que puede encontrarse en el mercado australiano y ayuda a los clientes a realizar mejores adquisiciones.

Robot

Robots como el de Swiss Post ya son capaces de entregar directamente de forma autónoma los pedidos al cliente.

Asimismo, grandes actores del sector como Amazon, están implementando esta tecnología en sus centros europeos, incluido el de El Prat, en Barcelona, para acelerar el tiempo de preparación de pedidos.

Queda claro que la robótica desempeña un papel fundamental tanto en el almacén como en los propios establecimientos y en la entrega al comprador.

Sus usos son cada vez mayores y actores de muy diversas industrias han puesto los ojos en sus posibilidades. Tal es el caso de Mercedes-Benz, que ha estado trabajando en los últimos años en un prototipo con la base de una Sprinter que funciona como centro de operaciones para cargar y transportar hasta ocho robots.

Nuevos conceptos en vehículos

Estas tecnologías avanzan a un ritmo cada vez más acelerado, casi tanto como el de los vehículos eléctricos, de uso casi obligado para los que quieran adaptarse a unas normativas medioambientales cada vez más restrictivas.

Uno de los últimos desarrollos ha sido  la plataforma eléctrica de conducción autónoma ‘Vision Urbanetic’, también de Mercedes, que puede utilizarse para el transporte de mercancías y se adapta a las nuevas necesidades logísticas en las ciudades.

Los operadores completan cada vez más entregas con vehículos medioambientales sostenibles.

Con la misma intención nace Scoobic, un nuevo concepto de vehículo de entrega eléctrico que aúna la agilidad y rapidez de una moto con las posibilidades de una furgoneta, pudiendo convertirse incluso en una carretilla.

Otro que está ganando cada vez más adeptos es el StreetScooter de DHL, una furgoneta eléctrica diseñada para las zonas urbanas, donde las restricciones relacionadas con la contaminación suelen ser la tónica habitual.

Mientras, Daimler Trucks ha entregado en 2018 los primeros Fuso eCanter, camiones eléctricos ligeros que se utilizarán fundamentalmente para entregas de corto alcance.

Bicicletas eléctricas

Los operadores completan cada vez más entregas con vehículos medioambientalmente sostenibles, ya sean camiones o furgonetas eléctricas, triciclos o incluso bicicletas. De hecho, acaba de nacer en Madrid la primera cooperativa de reparto de comida en bicicleta que emplea tecnología de código abierto en una aplicación móvil para contratar sus servicios y una plataforma web.

MRW, Seur, GLS o Correos Express son solamente algunos de los operadores que han introducido las bicicletas eléctricas en sus operativas, garantizando la reducción de emisiones y el acceso sin restricciones a los centros urbanos en zonas de especial protección ambiental, reduciendo la posibilidad de atascos y los problemas de aparcamiento.

A menudo, esta solución se combina con el uso de pequeños almacenes de proximidad en las grandes ciudades, desde los que los operarios pueden desplazarse en bicicleta o incluso a pie.

ciclista

DHL ensaya el reparto urbano en varias ciudades alemanas con bicicletas adaptadas

Para facilitar el proceso, UPS ha desarrollado un modelo dotado con un remolque motorizado que recoge los paquetes en un hub central. La tecnología utilizada permite que el trabajador no note siquiera el peso de los envíos, que pueden llegar hasta los 200 kg.

Cualquier operario, sea cual sea su condición física, puede realizar entregas con este sistema, que además contribuye a reducir la congestión del tráfico.

Mención especial merecen las soluciones en las que trabaja Dachser para adaptarse a los cambios de hábitos por parte de los consumidores, que requieren un mayor número de entregas de menor tamaño en el menor plazo posible.

Entre ellas, se encuentra un pequeño vehículo eléctrico o carrito, que ya ha sido probado en Málaga y que puede usarse en zonas peatonales. Tampoco faltan las bicicletas eléctricas, con una capacidad de 250 kg.

DHL no se queda atrás  y ya cuenta con el ‘Cubycicle’, un cuadriciclo  que puede transportar contenedores de hasta 125 kg y podría ser fundamental para alcanzar sus objetivos de realizar el 70% de las entregas de primera y última milla con medios de  limpios para 2025.

En el ámbito de la alimentación, destaca la asociación de Alcampo con la start-up Revoolt para probar nuevas formas de transporte, como un triciclo eléctrico, precisamente el tipo de vehículo que lanzará en 2019 Volkswagen y que se convertirá en el modelo comercial más pequeño de su historia.

El Cargo e-Bike, que se utilizará para los repartos de última milla,  alcanza hasta 25 km/h y puede utilizarse  incluso en zonas peatonales.

 

 

 

 

Fuente : Cadena de Suministros

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